Marketing de reputación: Lecciones de El Principito

Más de setenta años han pasado desde que el escritor y aviador francés, Antoine de Saint-Exupéry, contara al mundo la historia de un principito venido del asteroide B 612; un niño que eligió la Tierra como la última estación de un largo viaje lleno de preguntas que jamás quedaron sin respuesta. Sus reflexiones al día de hoy han sido traducidas en más de 270 lenguas y dialectos. Lo que no sabías es que contienen importantes lecciones sobre marketing de reputación.

El libro fue publicado por primera vez en 1943 en su francés original y casi al mismo tiempo en inglés en Estados Unidos, donde Saint Exupéry vivía con su esposa. Se dice que la historia guarda mucha relación con el accidente aéreo que el propio autor vivió años antes en 1935. ¿Será que ese piloto lleva un nombre que todos conocemos?

La historia de El Principito ha vendido más de 145 millones de ejemplares en el mundo y es la obra más leída sólo después de la Biblia. El manuscrito original se conserva en la Biblioteca Pierpont Morgan de Nueva York, uno de los principales escenarios de la celebración de este emblemático cuento.

Cuidado con creer que este es simplemente un cuento para niños, porque podrías caer en la trampa de la adultez que el autor refiere en innumerables ocasiones a lo largo de este texto. Detrás de esa gran obra literaria, la historia de El Principito encierra muchas lecciones para las empresas que desean gestionar su reputación corporativa. ¿Estás listo para descubrirlas todas?

Marketing de reputación, qué aprender de El Principito

1. Comunica con transparencia

Ya lo decía aquel niño de rubio cabello, los adultos aman los números. Así que más vale que las organizaciones que busquen comunicar su impacto social y ambiental no se olviden de ellos y comiencen a construir una cultura de transparencia.

Ofrecer cifras reales y un parámetro de comparación que permita a tus stakeholders comprenderlas mejor, permitirá a tu audiencia sentirse confiada y hacer un seguimiento más oportuno de tus actividades. Aplica para empresas, organizaciones de la sociedad civil, e incluso marcas personales.

2. Los números importan, pero las personas aún más

De acuerdo, los números son muy importantes, pero en el proceso no te olvides de crear relaciones duraderas con tus grupos de interés. Conviértete en una marca con significado, de lo contrario corres el riesgo de volverte mecánico e irrelevante.

3. Cortar la mala hierba

Motiva a tus distintos grupos de interés a generar contenido acerca de tu marca y tu compromiso social; es cierto que no todo será bueno, pero es justamente por ello que tu compañía debe aprender a gestionar su reputación corporativa. Está siempre atento de una posible crisis y mantén un plan para mitigar el daño lo antes posible.

4. Jamás apuestes al olvido

Así como el hombre que encontró el principito en un planeta no muy lejano a la Tierra bebía para olvidar, a veces las empresas comunican esperando que los consumidores olviden. Aunque eso no funciona para nada.

Evita caer en prácticas que confundan a tus stakeholders sobre los valores de tu marca; no hagas campañas en torno al empoderamiento de la mujer, al menos que tu empresa esté comprometida de fondo con la equidad de género, ni incurras en greenwashing. Si el marketing de reputación no se ve reflejada en tus prácticas cotidianas, algo está realmente mal al interior.

5. Endomarketing y marcas con propósito

Y hablando del interior… Cuando comuniques tu compromiso social, no olvides que sus primeros embajadores deben ser tus colaboradores; así que comunica tus valores de forma eficiente, y sobre todo, permíteles conocer el propósito de la organización. Esto les ofrecerá un panorama distinto y los hará sentirse parte de algo mucho más grande, al tiempo que los motiva a asumir un compromiso realmente profundo.

6. La creación de vínculos

Crear vínculos emocionales sólidos con tus stakeholders y construirlos con base en la confianza y la creación de valor social; esa es la única forma en que tu empresa puede realmente diferenciarse del resto de la industria y posicionarse como una marca responsable, no en la mente, sino en el corazón de los consumidores: Construir marcas humanas.

7. El lenguaje importa

¿Estás seguro de que el lenguaje que utilizas para comunicar tu compromiso social no es fuente de malos entendidos? Con frecuencia las empresas utilizan palabras técnicas, rebuscadas o confusas para hacer saber a sus consumidores que cuentan con prácticas responsables a lo largo de su cadena de valor. Las marcas han arruinado el marketing de reputación.

Toma en cuenta que tus grupos de interés no tienen la obligación de dominar el lenguaje propio de la sustentabilidad, y para ser honestos, se trata de palabras repletas de evocaciones aburridas. Prueba con una comunicación sencilla y evita a toda costa contribuir a hacer de la sustentabilidad un tema inaccesible.

Antes de hacer marketing de reputación recuerda…

Las páginas de El Principito están escritas con tinta de oro para el marketing de reputación y las marcas humanas. Así que antes de poner en marcha esfuerzos de comunicación orientados a gestionar tu reputación corporativa, qué tal si echas ojo a cómo las marcas deben gestionar su comportamiento para crear capital de reputación.

1. Sobre la soberbia de la superioridad

El Principito

¡Qué idea más rara la de los hombres, esa de sentirse superiores al resto de los seres vivos! La sorpresa del principito no puede dejar más clara su aversión a la idea de creer que puede atar a un cordero para evitar que se comporte simplemente como un cordero.

2. Deshacerte de los prejuicios

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Las personas mayores son así. Quizá muchos no recuerden que capítulos más tarde el autor habla de cuántos reyes hay en la tierra y refiere a que entre ellos también se encuentran los reyes negros. ¡Qué sorpresa! Entre todas sus lecciones esta obra literaria de la década de los cuarenta ya hace un llamado a liberarnos de los prejuicios y los estereotipos. ¡Y las marcas incluyentes sintiéndose revolucionarias!

3. Ponte a prueba en sustentabilidad

El Principito

Reportes financieros, objetivos de ventas, pendientes y más pendientes. Todos absortos en un montón de cosas serias e importantes ¡y hasta ahora nos acordamos de la importancia de hacerlas de forma sustentable!

Hacer marketing de reputación no te servirá de mucho para conectar con tus audiencias si no comienzas ya a preocuparte por proteger el entorno que compartes con ella.

4. Sé un líder humano

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Eso es lo que un líder responsable sabe hacer incluso con los ojos vendados. Aprovechar al máximo las habilidades de sus colaboradores y dirigirlos hacia un objetivo común, siempre que este sea medible, alcanzable, específico y orientado a alcanzar resultados en una fecha determinada.

5. Defiende los valores de tu marca

Marcas Humanas

Cuando el rey de uno de los planetas que visita el principito le ofrece poder a cambio de que se quede y menciona que puede condenar a muerte a una rata, la respuesta es contundente: Nadie puede quedarse en una organización cuyos valores no se alineen a sus creencias personales. ¿Estás asegurándote de que tu talento no se sienta de esa forma?

6. El compromiso del poder

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Hace siglos que la humanidad se siente dueña de todos los recursos del planeta, pero como diría el principito. ¿De qué le sirve al planeta que lo posea la humanidad?

Tratar de poseer un planeta entero es asumir la responsabilidad de cuidar, conservar y preservar todas las cualidades y recursos que le pertenecen para permitir que ofrezca todo ello a las generaciones futuras.

Sobre quien escribe

Corinna Acosta

Comunicación y Marketing con Perspectiva de Género.

Cree en las Marcas Humanas y en el poder las OSC que inspiran; por eso busca ayudarles a comunicar mejor y gestionar su reputación.

Además procura no olvidar que además es amiga, hija, hermana, estudiante y persona; porque confía en que solo siendo humanos podemos ser mejores profesionales y marcas.

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